Diario Navajo: Cap 06
Por Ozymandias
"asegúrate de que los metales van bien", me insiste Sergio. Hablo con el saxo y el trompeta, Jero y Miguel. Al fin, me dan a entender que no tienen el asunto tan controlado como creía.
Es martes. He llevado a Montsita al palacio de congresos, a la muestra infantil. tras solucionar asuntos laborales muy aburridos que incluyen a un camionero enorme echándose a llorar y unos albaranes perdidos, dejo a Montsita y Penny en casa y parto hacia Vélez Málaga en compañía de Antonio. Allí me esperan Jero y Miguel.
Son dos tipos encantadores. Jero es de esos que se apuntan a un bombardeo, vitalista, risueño,… Me recuerda en su carácter a nuestro bajista, Diego. Miguel es algo más reservado, pero tiene hechuras de buen tipo.
Vamos al local de una peña. Jero es miembro. Allí desenfundan la trompeta y el saxo. Yo, mi guitarra acústica.
El inicio es descorazonador. Sergio tenía razón, pero no del todo. Miguel no da con el fa sostenido. Se coloca delante de un afinador y la cosa mejora. Ahora, la digitación. Poco a poco se endereza.
Jero va un poquito mejor. Es la primera vez que trabajo con estos instrumentos, y tardo un poco en ponerme en situación. El saxo es algo complicadísimo; botones, palancas… La afinación depende de lo que aprietes la boquilla.. Al fin, las frases suenan tal y como estaban grabadas en la demo.
Algunas armonías no las habían pillado. Van anotando las notas en un papel a medida que les explico. me encanta Jero. Su mente va más rápido que él. Puede que le pida cosas que sus dedos no son capaces de hacer…
Para "Amarillos", Miguel coloca la sordina en la trompeta. Quedo extasiado. Es uno de esos sonidos que me hacen sentir bien por el mero hecho de su existencia. No es Mark Isham, pero quién lo es.
Este tema les sale mejor.
Al final de la sesión, salimos todos un poco más contentos. Ellos un poco más seguros, con más confianza en sus posibilidades. Yo aún tengo mis dudas. Por si acaso, estoy preparando un plan "B".
Antonio coincide conmigo en que se puede sacar adelante. Quedamos en seguir la semana que viene a ver si conseguimos que la cosa luzca. Muy amablemente, nos acompañan con su coche hasta el acceso a la autovía.
Al principio, noté que uno de ellos no estaba muy por la labor. Ahora parece que la cosa ha cambiado. Me dicen que les gustan las canciones y que están dispuestos a sacrificar horas de estudio (Están en la universidad) por tal de sacar esto adelante.
Llego a casa muerto. Le envío un mensaje a Sergio avisando que no iremos al día siguiente. Como digo, tenía parte de razón.
Se supone que hoy íbamos a grabar baterías, pero resulta que toca cabalgata de Reyes. Montsita se ha subido a la carroza. Ha tirado confetti, ha cogido caramelos y le han dado un caramelazo en la mejilla.
Entre grabar baterías y ver a mi hija gritar de alegría, me quedo con lo segundo.
Al final, han pasado las fiestas y apenas hemos hecho nada. Esto va a retrasar el CD bastante, y además el día 22 de febrero toca concierto, por no hablar de que tengo que volver a retomar el día a día…
Bah. Todo se andará. Mientras tanto, el martes más trompetas y saxos. Hablaré con Diego a ver qué tarde tiene libre, a ver si grabamos algunos bajos. El viernes, baterías. Domingo, ensayos.
Creo.