ILUSTRES MENINGES:
Aquí me veo de nuevo inmerso en la ardua tarea de confeccionar un posteo para este magno foro de ideas sin igual. Y digo que es ello severo menester por, al menos, dos razones.
La primera de ellas es que ha cosa de dos meses que aquestos intrincados caminos de la informática en cualquiera de sus manifestaciones se me ha atragantado como huesecillo de aceituna y la sola vista de un ratón y un teclado de ordenador provoca en mi ser una especie de mal contenida náusea que se acompaña de una tremenda ansiedad. Supongo que, como se suele decir en estos casos "son rachas"; pero tengan en cuenta que antes de escribir el posteo me lo he tenido que redactar en papel porque la sola vista del monitor del ordenador me provoca dolor de cabeza. En fin no sé si a alguno de ustedes le ha sucedido lo mismo supongo que lo comprenderá.
En un segun do orden de cosas, se me torna dura la tarea de este posteo por la materia o tema sobre el que el mismo ha de versar y que debería ser comentar el último trabajo musical de mis amigos de Messina Park, bautizado con el nombre de "Navajo."
Y es esto asendereada tarea para un servidor porque se trata, precisamente, de comentar el trabajo de unos amigos y, más en concreto, las canciones allí plasmadas (que no pasmadas) por mi amigo Jose Gallardo, quien es el compositor de las mismas. Así, esa tarea, cuando hay sentimientos de por medio y, cuando, como en el caso de un servidor, resulta que además se ha participado y se le ha dado llamada a formar parte de ese mismo proyecto, pues es en extremo complicado esto porque la objetividad intrínseca que debería acompañar cualquier comentario o crítica (si se prefiere este último término,) de una obra, se torna conflictiva porque entran en juego los antedichos sentimientos, filias y también fobias.
Pero en cualquier caso no me queda más que sobreponerme a las limitaciones internas y externas y arrostrar esta tarea, sobre todo porque es este uno de los humildes regalos que mi querido Ozymandias me pidió por su reciente cumpleaños y no seré yo quien se lo niegue estando en mi mano. Así pues es esto lo que me motiva a ponerme en esta tarea que espero llevar a buen término aunque servidor carece del nivel de crítica musical del que sé que gozan algunos asiduos y otros no tanto de este blog. Pero, de nuevo, que ello no sea excusa.
Intentado hacerla de la forma más objetiva y sincera posible aquí les presento mi humilde valoración personal de "Navajo" el último disco que hasta ahora han sacado mis amigos de "Messina Park."
Empezaré pues por realizar una valoración de la génesis del disco, no así de la protogénesis que es algo que corresponde al autor de las canciones, entendiendo por tal el proceso de GRABACIÓN del mismo, grabación a la que y en la que yo tuve el placer de asistir y colaborar aportando algunas voces y percusiones bajo la producción de Jose Gallardo y que yo ejecuté con toda la devoción y el entusiasmo de que fuí capaz. Por tanto, tengo que decir que no asistí al proceso de grabación en su totalidad, ab initio, sino ya solamente en el momento en el que se grababan los coros y voces secundarias y dobles voces. Pero como se puede ver en los créditos del disco no fuimos pocos los que pasamos por la pecera a aportar nuestro "granito de laringe." También tengo que resaltar en este punto todas las dificultades y esfuerzos que conllevó para el grupo y más en concreto para Jose la grabación del disco. Cuando digo Jose, lógicamente, hago referencia por extensión a su mujer y su hija. Este esfuerzo se puede observar ya en la misma caratula de disco donde aparece señalado el periodo de grabación del mismo que abarcó de "enero a junio" de este 2007 que ya se nos termina. Amén de la duración en sí del proceso, para poder financiar el mismo el grupo entero se vio obligado a afrontar una gran cantidad de conciertos por toda la provincia y parte del extranjero con los que poder allegar los fondos necesarios para la grabación del disco… "Todo sea por la grabación de cd" solía decirme Jose, cansado y con su infalible puntito de hastío al finalizar más de uno de aquellos conciertos que, además, contemporizaban con la grabación del disco.
Traigo lo del párrafo anterior a colación porque durante estos conciertos, a algunos de los cuales asistió un servidor, tuve la oportunidad de conocer y, de alguna forma, tomar el pulso a algunas de las canciones que formarían parte de "Navajo" que ya tenemos por fin en nuestras manos. Así, canciones como "Orgullo Friki", "Fantasmas de la Cerdanya" o "Mala Sombra" ya se podían disfrutar en esos directos y tengo que decir que la ejecución de las mismas, tanto en formato eléctrico como electroacústico, me parecía muy bien defendido por los 4 componentes del grupo a pesar de la falta de un guitarrista que había abandonado la formación. La ideacíón, estructura y sonido final de las canciones me parecía bastante redondo, uniforme y, como digo, bien defendido en muy distintas coyunturas. Así se lo hice saber a Jose y a otros miembros del grupo. Independientemente de la "calidad" última del sonido que en directo es algo sometido a demasiados albures y contingencias que las más de las veces escapan del control de los músicos, tengo que decir en fin que, después de llevar bastantes años asistiendo a directos de muchos grupos y haber formado parte como batería de unos pocos, fue estas veces la única que tuve una sensación que no tenía desde hace bastante tiempo cuando asistía a un concierto de música en directo y que la verdad echaba de menos: Todo el grupo trataba de tocar y tocaba LA MISMA CANCIÓN. No se trataba de una reunión de individuos intentando improvisar y demostrar sus pretendidas "virtudes" por encima de lo que es el objetivo mismo y concepto de canción y que muchos parecen usar más bien como un guión de excusa para lucimientos y paranoias individuales. Esto, cuando menos, fue y es para mí una señal claramente indicativa que incidía en la madurez del grupo tanto a nivel compositivo como en cuanto a la perspectiva, planeamiento, planteamiento y ejecución misma de los temas.
Así tendría a este respecto con la grabación un pequeño reparo pero que me niego a publicar aquí porque sé a qué se debe y es perfectamente comprensible y disculpable por las circunstancias mismas de la grabación, habida cuenta de que los llamados a realizarla también tienen obligaciones ineludibles fuera de la música y ajenas por completo al hecho mismo de conciertos, ensayos y grabaciones, ya que todos los componentes del grupo trabajan y tienen sus respectivas obligaciones. Y los medios son limitados.
Pese a esta circunstancia y desde una perspectiva global del trabajo de referencia digo que es tarea que refleja madurez compositiva y ambición de ideas sin que esto último se traduzca en un ´vómito irredento de arreglos las más de las veces intrusivos e invasivos a la hora de la producción. Más bien ello se plasma en una miriada de detalles que se desgranan a lo largo de la obra en los distintos momentos e instrumentaciones del mismo, incluyendo como instrumento, como no. a las mismas voces.
No faltará, seguro, quien tilde este trabajo de excesivamente comercial. Opinión respetable es, como casi todas, pero yo prefiero calificar a "Navajo" en casi su totalidad de altamente asequible. Entre otras cosas me lo demuestra el hecho de que mi pareja lo pone continuamente, sin ser músico pero sí una persona que tiene una cultura musical más que mediana como he podido ver por las conversaciones que al respecto mantiene con personas que para mí tienen tal cultura más que sobradamente, como es el caso de Francis. Esto último es un dato objetivo y es una manera para mí de medir la aceptación de una obra musical, aparte de otros medios de prueba que me reservo ahora. Pero esto es importante cuando, repito, se trata de una obra en la que yo ya he participado y respecto de la que no me siento plenamente objetivo. Esto no significa, claro es, que no tenga nada que decir, por lo tanto, continuemos, pues junto a lo dicho antes tengo que añadir que, pese a las condiciones tan constantes del disco en cuestión a mí no me causa sensación de saturación como muchas veces ha sido el caso de obras tanto propias como ajenas. Así "Navajo" me parece una obra fresca y entretenida.No diré que ello sea para mí tal en la totalidad del disco, pero casi.
La disposición última de las canciones también me parece acertada, comenzando por poner en primer lugar las canciones más alegres, asequibles y frescas para terminar cerrando el disco con el inevitable contrapunto gallardiano triste, dramático y en algún momento dolorosamente insoportable de "Las Playas del Infierno." Una canción que no es apta, por lo menos desde mi punto de vista, para oirla en cualquier momento y ocasión. Pero creo que esto en Jose es inevitable y forma ya parte de su sello compositivo. Tanto veo esto así que pienso que si hubiera desechado un tema así creería que había dejado de ser él mismo.
Como ya he apuntado, las demás canciones son canciones frescas y asequibles, lo que desde luego no debe tomarse en el sentido de canciones simples o ramplonas. "Orgullo Frki" y "Tonto" son canciones con garra y ritmo pero que además con sus letras son capaces de transmitirnos con unas rimas más que cuidadas sentimientos que son en alguna forma comunes a todos. Igual sucede con "Baloncesto", una canción tan breve como positiva y brillante: "Cruza la línea y respira…"
Luego asistimos a tres momentos que también son típicos pero no manidos sino muy propios de la mítica y la épica de Jose. Tres momentos intimistas. Me refiero a "Argentina", "Fantasmas de la Cerdanya" y "Las Cosas Que Nunca Te Dije". A ellas cabría añadir el lado amargo, como yo lo llamo, el intimismo amargo de Jose: El momento amargo y dramático de "Las Playas del Infierno", apenas suavizada en su intensidad por las marcadas inflexiones vocales de la voz principal, que no logran distraer de lo tremendo de esta letra donde se mezclan vida y muerte, ilusión y desesperanza, culpa y perdón, de una manera insuperable, arropada en su lirismo por el cadencioso medio tiempo de la canción y lo pesado de la batería. Logicamente ni que decir tiene que se trata de una de mis canciones favoritas de este disco
y es que cada uno es como es…
Musicalmente "Argentina" me parece una canción perfectamente estructurada y ensamblada; coherente en su estética donde resalto los teclados realizados por Jose que son un deleite. Tal cual cabe decir de la primorosa "Fantasmas de la Cerdanya." Un hermoso canto a la recien adquirida paternidad de Jose y Mª José, pero sin caer en maniqueismos ni cursilería facilona cosa que puede resultar harto tentadora cuando se trata este tema pero que aquí se resuelve con un emotivo, exquisito`pero simple "Te llevo en mi corazón" pronunciado por las distintas voces de las personas a las que Montse ha encandilado que no son todas pero sí una representación. Porque, en este punto, no puedo olvidar que en más de una ocasión a las sesiones de grabación también tuvieron que llevarse a la peque cuando no podían dejarla con nadie y la sesión de grabación era inaplazable. Y la verdad que, aunque al final de las sesiones Montse terminaba cansandose (nos cansamos los que nos gustan estas cosas) la chiquilla demasiado bien aguantaba esos tirones para lo que es una cria de su edad.
Bueno, luego de estas alegrías viene lo que yo llamo las "transiciones resignadas de Jose". Como la vida misma. No son canciones esencialmente brillantes pero sin ellas probablemente el disco resultara o demasiado abrupto o demasiado cansino. No se puede apreciar la brillantez sin la monotonía… Son canciones para oir mientras a uno no le queda más remedio que poner la lavadora, hacer de comer o fregar los platos y te transmiten ritmo en estas tareas
. ¿Burdo? Tal vez, pero quién no tiene una impureza en la piedra de su anillo. Todos, al fin y al cabo, somos amarillos. Por eso cada vez que me reuno con amigos, cuando me despido de ellos procuro darles un beso fuerte y me despido y me separo de ellos con el valor adquirido que tienen las cosas que uno sabe que en la vida tienen que ser así, pero sin dramas esta vez, porque en todas las casas hay ventanas abiertas para que las almas se apresten a volar tan pronto como lo necesiten y a poco que se lo pongan fácil… Y esto forma parte de la vida misma, de la vida simple y cotidiana.
Un último esfuerzo que quiero destacar en la elaboración de este disco y en el que me ví gustosamente involucrado pese a la pesadez del mismo es el proceso de mezclado del mismo. No me extenderé sobre cuestiones técnicas que creo que no hacen ahora mismo al caso y que suelen por demás aburrir bastante y a las que, en cualquier caso yo no me considero llamado. Pero sí que diré que del disco se realizaron 3 mezclas previas a la definitiva e incontables audiciones hasta dar con la mezcla satisfactoria, la cual, tras otra serie de retoques ha sido la que finalmente ha llegado a vuestras manos y teneis andando por este blog. Creo que ese momento de la mezcla es el más ingrato y a la vez el más decisivo de la confección de un disco, pero respecto al mismo solo me cabe decir que el resultado final teniendo en cuenta modos, maneras y medios es bastante satisfactorio y uniforme y se logra apreciar con claridad los arreglos y momentos de las distintas canciones, lo que no es poco…
Ahora solo queda saber qué opinais vosotros y ver como funciona el disco andando el tiempo.
Un beso y hasta siempre amigos, no sin antes hacer una última y merecida mención y referencia al trabajo de diseño de la portada y el soporte del disco, con las fotografias de Francis Poyatos y Diego Reverte y con el estupendo diseño de Tetraware que me ha parecido increiblemente acertado, incluso para un lego en la materia como yo, y de una calidad y un buen hacer encomiables.
Y QUE CUMPLAS MUCHOS MÁS OZY…