El batería
A veces me pasa. Me topo con alguien a quien conozco de otra banda de rock, o de la radio, de la prensa… Me reconoce. Luego mira hacia otro lado. Me fascina la sangre fría de esa gente. Quiero decir que saben perfectamente que yo también les he visto, y aún así,…. Algunas veces, me acerco y les saludo. Y muchas de esas veces, termino sintiéndome un completo gilip… y preguntándome para qué me molesto. Pero tampoco es tan terrible. Somos conocidos, compartimos las mismas inquietudes, podríamos, cómo se dice, comparar notas, y eso.
El sábado en el supermercado me pasó dos veces. Un locutor de radio y el bajista de una banda de hard rock. Al principio, pensé en acercarme, y luego me dije "al cuerno con los dos". Se me quedan mirando y luego siguen como si nada…. Además iba con Montsita de la mano, y me daba pereza mantener una conversación con alguien que no merece la pena a nivel humano con mi hija recolgada de la chepa.
Como digo, suele pasar. También sucede al contrario. Incluso hay quien nos dedica un comentario elogioso en la web de su grupo, lo cual agradezco un montón. Pero no es la regla general, por desgracia. Fíjate que ese mismo posteo se titula "rivales y amigos". Y no presumo de ser el tipo más sociable del mundo, pero sí soy cordial y amable. Creo. Lo intento.
Tal vez sea esa competitividad mal entendida que hay entre bandas. No sé. En Málaga, hay una muestra de grupos de Rock que el Ayuntamiento organiza cada año que, para mí, ha hecho más mal que bien. Existe esa competitividad mal entendida.
Recuerdo la tensión entre bandas aquella vez que en un concurso había que discutir quién ponía la batería. La gente de los grupos ni se hablaba, con excepción de Gonzalito Slowburn y yo mismo con la gente de Tamerlan, viejos amigos. O aquella vez que la pusimos nosotros y llegó EL BATERÍA a probar sonido y dijo que aquella batería era ua mierda. A lo que mi Penny le replicó que se fuera a su casa a por la suya. Lo hizo.
Conozco a EL BATERIA hace tiempo. Y él a mí, aunque no quiera. Y a todos los miembros de su grupo. Es un músico excelente. Muy bueno en lo suyo. Pero pasa lo que pasa. Como con todos ellos.
La pasada semana me topé con el guitarrista de su grupo en el concierto que CELTAS CORTOS ofreció en las fiestas del pueblo donde vivo. Charlamos un rato, nos reímos de nuestra edad y hablamos de nuestros grupos. EL BATERIA estaba detrás de él. Se esforzaba por mirar hacia otro lado. Yo le mantuve la mirada. Más desafío que otra cosa. Al final, Montsita tiró de mí y nos despedimos. Volví a mirarlo mientras pasé a su lado. Ni se inmutó.
Si no fuera porque me da igual, me acercaría a preguntarle cuál es el problema. En cierta ocasión en otra muestra de grupos a la que acudimos gracias a que cumplíamos el requisito de residir en la comarca (lo cual era cierto en nuestro caso y no en el suyo) estuvieron a punto de dejarnos fuera porque EL BATERIA se dedicó a decirles a los de la organización que nosotros no éramos de allí. También recuerdo aquél año en en la muestra del Ayuntamiento cuando reventaron el sonido de todos los grupos participantes para que el grupo de EL BATERIA sonara del copón en último lugar. Fue el año que su banda y otro grupo, el que engañó a nuestro batería para que se fuera con ellos, tuvieron que negociar cuál de los dos tenía el enchufe más gordo para ganar el certamen. Al final, quedó en empate técnico y ganó un tercer grupo.
Pero no sé cuál es el problema. Somos un grupo del montón, por lo que no creo que nos considere una amenaza. Y cada uno tiene sus pros y sus contras. Él y su banda son buenos músicos. Yo soy un cantautor que ha formado una banda sencilla, pero honesta y eficaz. Ninguno de los músicos de mi banda supera los de la suya, pero ellos viven de versiones. Yo, escribo canciones.Y, falsa modestia aparte, no se me da mal. Tampoco creo que sea un problema de envidia. En todo caso, debería yo envidiar los contactos que tienen. Y, sin embargo, no ha llegado más lejos que yo. Tal vez sea soberbia, otro pecado capital. No merezco pisar el suelo sobre el que EL BATERIA levita. No lo sé. él sabrá.
El éxito está dentro de uno mismo. Yo me considero una persona con cierto éxito. A nivel personal. he compuesto algunas canciones bonitas. Una multinacional discográfica se interesó por mí. He creado alrededor mío un grupo humano y artístico de primera clase llamado MESSINA PARK. No aspiro a más.
Pero en fin, qué sé yo. Sólo soy el tipo a quien en este blog insultaron por algo que dijo otra persona. O tal vez es que no sé tocar la batería…




